viernes, 11 de enero de 2008

Devoro mi existencia con apetito insaciable

Decido subirme al coche, no como uno de esos adolescentes a los que pagaba 10 liras para comprar su amor, sino como uno de sus compañeros de viaje. Un FIAT 1100, la velocidad no importa, el ritmo viene marcado por la vida, por el viaje... Italia, el sur, julio en Nápoles... No hay aire acondicionado, el calor pertenece a nuestra historia, no dejamos que nada la perturbe ni la convierta en algo falsamente cómodo.
Encontraste para mi, Larga Carretera de Arena (Pier Paolo Pasolini) y yo un día te propondré cruzar Italia en coche, en busca de esos tomates de los que hablamos, sin mapa, solo siguiendo el calor... Y no podrás decir que no.

1 comentario:

eva dijo...

solo podré decir que sí

... a esos tomates de los que hablamos, que se encuentran en todos los sures (málaga, granada, nápoles, sicilia)...

y al resto